Recuerdos de una gota cayendo por el tejado, de un suspiro de otoño pasando a invierno, la nostalgia al atardecer y volver en el tiempo. Recuerdos de un día dentro de otro, de las miserables fronteras que no te dejan ser libre, de lo perdido que pudiste estar en algún momento, y de las veces que lloraste por nada. Recuerdos imparables, sin tratamiento cuerdo, sin misterio alguno y sin causa elocuente, sin alma ni espíritu, pero con pronta recuperación, me doy cuenta de que me estoy describiendo a mi mismo.
Un amigo, un hermano, un padre o la madre, las personas más importantes en tu mundo, y aun sin más pensarlo, te tienes a ti mismo, el ser que indudablemente te acompañara toda tu vida, alguien que no te defraudara nunca, no te hará esperar, alguien que no criticara, la única persona capaz de comprender todo lo que pases. Tú. Aun así, te sigues sintiendo solo, esperas encontrar a alguien que pueda compartir el tiempo contigo, y no puedes encontrarle, mas la duda queda si existe, mas el frio se impone, mas tu furia renace, mas tu dolor sobresale.
Un día mientras caminas te das cuenta de algo en lo cual no pensaste nunca, pero que siempre tuviste en la punta de la lengua. ¿Qué será? ¿No comprendes? Pero recuerdas esa sensación, una alegría que podía hacer detener tu mundo y vivir sobre el resto, ¿pero sobre tu problema? No ¿cierto? No podías, no sentías las ganas de ocuparte de ello, tal vez, cierto momento te espere en las lejanías de un sitio donde no deberás preocuparte ni ocuparte de nada. Donde podrás ser tú mismo, y sentirte. Tú.
27 julio 2010
Tú
Publicado por
Mauro Cabañas
en
4:01 p. m.
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1 comentarios:
:)
Platón cita a Aristófanes (comediante griego) en la obra "El Banquete" y recapitula o dicho por él; en la antigüedad existían tres especies: los dioses, los hombres y unos "semidioses" que se asemejaban a los hermafroditas. Un día, los dioses desearon eliminarlos,ya que, su poder se volvía cada día mayor, pero su soberbia ante su propia creación fue tal, que no pudieron; por lo cual, los dividieron. Estos seres que eran poderosos e imparables, quedaron separados de su otra mitad, literalmente, así nace la leyenda de la media naranja, y el porqué de que cuando somos o nos sentimos felices y completos...aún nos falta algo, es la contraparte que nos debe acompañar desde que nacemos.
Sé que no se refería 100% a eso el texto, pero me recordó mucho a esa historia.
Me sorprendes, gratamente, me encanta "leerte" :)
Y, tus escritos poseen ritmo...es algo muy propio de ti...
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